Un poco de
HISTORIA


El viento helado marcaba aquellos rostros que observaban el horizonte día y noche tallando el carácter y forjando el espíritu de aquellos abnegados corsarios.

El paso de innumerbales barcos frente a las costas del Mar Finnisterre en el tempestuoso Atlántico cementerio de hombres y naves contagiaban el espíritu de aventuras a los naturales de aquellas costas.

En el fragor de la batalla todo ocurría momento rugido de cañones, humo, ruidos, miradas sobresaltadas y oídos ensordecidos pero siempre con inquebrantable tesón por el deber a la espera del inoxidable repicar de los tambores anunciando el Zafarrancho que indicaba el hundimiento de la nave enemiga su rendición...

La esperada Victoria.

El mar fue así testigo del paso de sufridos marineros que se aferraban al timón siempre fuertes con temple de corsarios con agallas y pasión por el trabajo.

Estos luchadores Españoles son mis antepasados los que me enseñaron el valor de la lucha por la victoria de la vida.

Hoy si bien el escenario ha cambiado la escencia de aquellos valores me permite ofrecerles a ustedes lo mejor de nuestro Zafarrancho.